Venezuela y Ecuador han sido elegidos como miembros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas

NicolásMaduro con Rafael Correa

 

Venezuela y Ecuador han sido elegidos como miembros del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas (2006), con sede en Ginebra. Venezuela repite, pero transcurridos sus dos mandatos consecutivos, no podrá postular ni ser reelecta nuevamente. La Asamblea General de la ONU eligió el 28 de octubre a los 18 países que ocuparán las vacantes que se abrieron este año.

 

Para cada región existe una cantidad de plazas reservadas. Latinoamérica y el Caribe (8) disponían de tres lugares para el periodo 2016-2018. Venezuela, Ecuador, Panamá y Bahamas debieron competir entre sí, Venezuela es miembro del Consejo pero buscaba la reelección, los otros dos lugares están ocupados por Argentina y Brasil que culminarán sus mandatos el 31 de diciembre. Bahamas quedó afuera y Panamá logró el respaldo mayoritario de los aspirantes por la región (157 votos), por lo que acompañará a Venezuela y a Ecuador, sumándose a Bolivia, Cuba, El Salvador, México y Paraguay.

 

Los designados asumirán desde el 1° de enero –47 Estados componen el Consejo-, la promoción y protección de los derechos humanos en todo el mundo, deberán enfrentar situaciones de violaciones de derechos y, también, formular recomendaciones. ¿Cómo se llegó a esto? ¿El Consejo que vigila el cumplimiento de los derechos humanos permite nombrar como miembros a Estados que violan de forma deliberada los derechos humanos? El mecanismo de elección es el voto secreto e individual (192), se elige por mayoría entre los Estados miembros de la Asamblea General.

 

Organizaciones no gubernamentales (Human Rights Foundation, UN Watch, Lantos Foundation) trataron de disuadir, sin éxito, a los Estados miembros de la ONU para que se opusieran a la elección de nueve de los 21 candidatos (Burundi, Ecuador, Etiopía, Kirguizistán, Laos, Pakistán, Togo, Emiratos Árabes y Venezuela). ¿La razón? Esos países no cumplen con los requisitos mínimos de respeto y defensa de los derechos humanos. Se presentó un informe a partir de estudios realizados por diferentes organizaciones internacionales, en el que se hacía referencia tanto a la protección de los derechos humanos que cada Estado hace dentro de sus fronteras, como a la defensa que ejerce en el marco de las Naciones Unidas. Sobre esto último, Venezuela y Ecuador destacan por su oposición, en diferentes oportunidades, a las resoluciones de la ONU que condenaron violaciones de derechos humanos en Siria, Irán y Corea del Norte, entre otros. Los dos países, además, no han escatimado esfuerzos para demoler el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. En lo interno, los antecedentes de Venezuela y Ecuador son lamentables.

 

leopoldolopez
Leopoldo López, opositor venezolano

Venezuela dejó de ser una democracia, la corrupción infiltró todas las esferas del Estado -devenido en narcoestado- y gracias a la élite gobernante, no existen instituciones independientes, no hay división de poderes. El gobierno reprimió violentamente las protestas de febrero (2014), hechos en los que más de 40 personas perdieron la vida, se registraron ejecuciones extrajudiciales, centenares de heridos, detenciones arbitrarias, torturas y encarcelamiento de manifestantes, el caso más emblemático es Leopoldo López. La justicia es utilizada como mecanismo de intimidación para críticos y opositores.

Durante años el chavismo ha hostigado a la prensa independiente ocasionando, censura y autocensura, el cierre de medios de comunicación y el procesamiento judicial de periodistas. El país se encuentra en un estado deplorable en materia de derechos y libertades. Todo puede constatarse en diferentes informes y mediciones de organizaciones internacionales. Semanas atrás, expresidentes de América Latina y España (Club de Madrid), sugirieron, debido a esto, que Venezuela no merecía ser reelecta en el Consejo. Simplemente, pensar con el deseo, porque quienes deciden otorgaron continuidad a su mandato.

 

Venezuela celebró. Sus representantes exaltaron la “victoria moral” que supuso la reelección. En la semana se conocieron importantes anuncios que aportan solidez moral y credibilidad al historial venezolano. El exfiscal del caso contra Leopoldo López, Franklin Nieves, huyó del país y denunció presiones para formular acusaciones “falsas” contra López, quien está encarcelado desde febrero de 2014 y recibió condena en septiembre pasado, deberá cumplir una pena de casi 14 años de prisión. El presidente Nicolás Maduro, pese al desvarío discursivo en sus alocuciones, sugirió que, sí la oposición gana los comicios parlamentarios del 6 de diciembre, él gobernará con el pueblo en unión cívico-militar para defender la revolución y echar adelante la independencia de Venezuela. ¿Puede interpretarse como la formalización de la dictadura y el desconocimiento, por anticipado, de los resultados electorales? Habrá que esperar a diciembre para escudriñar el contenido del mensaje presidencial. Por ahora, solo queda preguntar: ¿Venezuela habría llegado tan lejos en sus abusos y excesos sin el fuerte respaldo internacional que ha tenido desde la irrupción del chavismo? Venezuela está en Ginebra y allí seguirá tres años más, gracias al apoyo de 131 países.

24-05-2015-QUITO-ECUADOR, 11:00-Informe de el Presidente de la Republica del Ecuador, Rafael Correa delgado. FOTOAPI/JUAN RUIZ
Presidente de Ecuador, Rafael Correa. Quito, 24 de mayo, 2015. Foto API/Juan Ruíz

 

En lo que respecta a Ecuador, que el país todavía no alcance la degradación de Venezuela no significa que el estado de la democracia y sus instituciones no sean objeto de constante observación. Preocupa la situación interna del país. La corrupción también ha llegado a diferentes instancias del gobierno, el uso de la fuerza ha sido empleado de manera excesiva e injustificada contra manifestantes, críticos y opositores. Organizaciones internacionales han alertado sobre el gobierno autoritario del presidente Rafael Correa, allí también los derechos y las libertades de los ciudadanos se han degradado de forma alarmante, en especial la libertad de prensa, de expresión y de asociación. No hay poderes independientes, están sometidos a los designios del Ejecutivo.

 

MPicq
La periodista franco-brasileña Manuela Picq, detenida y golpeada junto con su pareja Carlos Pérez Guartambel, presidente de la Ecuarunari, en las manifestaciones del 13 de agosto del 2015 en Quito.

El presidente de la Comisión para la Libertad de Expresión de la Sociedad Interamericana de Prensa –SIP-, Claudio Paolillo, observó en los primeros días de octubre que, el gobierno de Rafael Correa “no cesa de aplicar una dura represión contra periodistas y contra la prensa que quiere hacer uso de su libertad”. Numerosos informes dan cuenta de la situación de los derechos humanos en Ecuador, pero esto no impedirá que ese país vaya a Ginebra, respaldado por 152 países que omitieron o desconocen que las ONG, los activistas, los ciudadanos y los medios de comunicación son perseguidos y hostigados por el gobierno.

El episodio más reciente tuvo lugar en septiembre, cuando se pretendió forzar el cierre de Fundamedios -organización que trabaja en defensa de las libertades-, alegando que su actividad es política y de oposición al gobierno. La  situación alcanzó tal gravedad que precisó la observación y condena de cinco relatores de derechos humanos, tres de la ONU (Libertad de Asociación, Libertad de Expresión y Defensores de DDHH) y dos de la OEA (Libertad de Expresión y Defensores de DDHH).

Esa pelea desigual, de momento, la ganó Fundamedios. La Secretaría de Comunicación (SECOM) debió archivar el proceso de disolución, pero finalizando octubre, se le negó a Fundamedios el derecho constitucional de asociarse para defender la libertad de expresión, al considerar que, existen mecanismos establecidos constitucionalmente para la defensa de derechos fundamentales como la libertad de expresión y asociación y que “no es procedente que una organización sin fines de lucro pretenda atribuirse facultades jurídicamente atribuidas a la administración pública”. La insensatez del gobierno ecuatoriano no deja de sorprender.

 

El seguimiento sistemático que hace Fundamedios permite observar el clima de las libertades en el país, gracias a su trabajo, hoy es posible afirmar que: desde 2008 se han producido 1.339 agresiones contra la libertad de expresión y que, a partir de la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Comunicación (2013), se han sancionado a 140 medios y periodistas. Es Fundamedios, sin embargo, quien debe adecuar su objetivo general a las normas señaladas, mientras que, el gobierno celebra el “reconocimiento” por su compromiso con los derechos humanos, como hizo saber la representante de Ecuador ante la ONU, María Fernanda Espinosa. Al consultar a César Ricaurte, director ejecutivo de Fundamedios, sobre los sucesos recientes, puntualizó que:

Ricaurte
César Ricaurte, Director Ejecutivo Fundamedios

 

Es evidente que la composición del Consejo de Derechos Humanos responde a consideraciones políticas, muchas veces marcado por las negociaciones para el intercambio de votos y favores  y no significa ningún reconocimiento al récord de tal o cual gobierno en cuanto al respeto de DDHH (…) el hecho de que en el Consejo estén presentes varios Estados que son depredadores de los derechos y las libertades esenciales, es un golpe a la credibilidad del Sistema Universal de Derechos Humanos. Afortunadamente el Sistema tiene otros mecanismos de vigilancia más técnicos, como las Relatorías o los Comités.

 

Finalmente, el director de Human Rights Watch (HRW) para las Américas, José Miguel Vivanco; Thor Halvorssen, presidente de Human Rights Foundation; y, Hillel Neuer, director ejecutivo de UN Watch, se mostraron muy críticos por el respaldo otorgado a estos dos países, en especial a Venezuela. Vivanco y Halvorssen controvirtieron la credibilidad del organismo con esa elección. Vivanco recordó el “rechazo sistemático” del gobierno venezolano a “todas las críticas, recomendaciones o solicitudes que emanan de las Naciones Unidas”. Neuer, cuestionó: “La elección de más regímenes que abusan de los derechos humanos -en un órgano que ya tiene como miembros a China, Rusia, Cuba y Arabia Saudí- supone otro duro golpe a la credibilidad y eficacia de un órgano que debía mejorar a su desacreditado predecesor tomando medidas para proteger a las víctimas”.

Queda demostrado, una vez más, que no todos los elegidos son los más aptos para hablar, defender y hacer recomendaciones en materia de derechos humanos. Habrá que moderar las expectativas, contener el desánimo y seguir pensando con el deseo: un día estarán ahí los Estados que realmente lo merezcan.

 

Clara Riveros, CPLATAM

Bogotá, noviembre 4, 2015

Dejar un comentario