Un colombiano en Marruecos en 1911

Se presentó en Bogotá el relato de Pablo Emilio Nieto –En Marruecos- que data de 1912[1]. La edición fue publicada por el Centro Cultural Mohammed VI gracias a la gestión del escritor marroquí, Abdelkader Chaui, quien se desempeñaba como Embajador del Reino de Marruecos en Chile. Asistencia concurrida, público diverso y el mejor escenario para un evento que contó con académicos, historiadores y representantes de la Armada Nacional (a la que sirvió Pablo Emilio Nieto). La Embajada del Reino de Marruecos en Colombia también atendió la invitación del Archivo General de la Nación (AGN). Los comentarios sobre la vida y obra de Pablo Emilio estuvieron a cargo del profesor emérito de la Universidad Industrial de Santander y Director del AGN, Armando Martínez. También participó el nieto de Pablo Emilio, Gerardo Nieto, quien narró detalles sobre la vida de su abuelo.

La analista Clara Riveros -que gestionó y apoyó la edición del libro- observó: «El testimonio del colombiano significó un gran hallazgo porque he estado buscando la presencia marroquí en Colombia, sin mucho éxito. No pensé encontrar a un colombiano en Marruecos entre 1911 y 1912. Un hallazgo pertinente para quienes nos interesamos en los vínculos de Marruecos con Iberoamérica a diferentes niveles». En Colombia se sabe poco de África y casi nada de Marruecos pero el encuentro permitió ilustrar a los asistentes colombianos sobre el Marruecos actual, contrastándolo con el país que describió ese visitante colombiano de comienzos del siglo XX.

Durante la presentación se proyectaron imágenes que dan cuenta del Marruecos moderno y del tradicional, la gran riqueza natural y la diversidad de ese país -vecino de España y puerta de entrada a África- integrado por casi 35 millones de habitantes. De su geografía impactante dan cuenta los más de diez millones de turistas que visitan cada año el país magrebí. Pablo Emilio encontró un país con vegetación exuberante, se maravilló con los cultivos, flores y frutas, con el esplendor y la fertilidad de la tierra marroquí. Sin embargo, muchas cosas han cambiado tras su estancia. Por ejemplo, ya no existe ese pequeño puerto de Tánger al que hizo referencia. El nuevo puerto de Tánger está dentro de los 50 puertos más importantes del mundo y es uno de los más grandes y con más movimiento no solo en el mediterráneo sino en África. En efecto, como anotó Pablo Emilio, Marruecos tiene una posición geográfica estratégica.

El colombiano dio cuenta de su prevención inicial con los “moros” pero tuvo que reconocer la generosidad, amabilidad y pacifismo de los marroquíes, los describió como campesinos trabajadores y bondadosos que recibieron a las tropas españolas y les brindaron lo que tenían y lo que podían. Estaba asombrado ante lo desconocido. No obstante, otras veces se mostró despectivo e incluso deshumanizante. Para Riveros, lo interesante de aquello que le causó estupor a Pablo Emilio es que «permite inferir que si algunas prácticas no estaban abiertamente permitidas eran toleradas en el Marruecos de esa época y posibilita apreciar el cariz más liberal de esa sociedad que con el tiempo y la presencia española y francesa se hizo más conservadora».

Algunos elementos que destacó Pablo Emilio subsisten en la actualidad. La diversidad en la composición de la sociedad marroquí y especialmente en las mujeres (particularidades, vestuario, costumbres, facciones) que todavía hoy puede observarse. La inexistencia del fanatismo religioso también fue registrada por el colombiano. Marruecos está comprometido con una práctica moderada del Islam. El Rey Mohamed VI es una autoridad religiosa pero también es un líder político con mirada estratégica que desempeña un papel relevante en la contención del radicalismo religioso dentro y fuera del país.

Sobre los puntos de ruptura con el pasado respecto a la narración del colombiano, uno muy relevante tiene relación con los sultanes y el harén pues, con la llegada de Mohamed VI, el harén fue disuelto. El Rey contrajo matrimonio en 2002 con una mujer profesional de la clase media marroquí. Salma Bennani (1978) ahora Lala Salma, se presenta sin velo y su rostro es plenamente reconocido por toda la sociedad. Es una primera dama en toda la dimensión del término. Lleva una vida activa, dedicada a labores sociales y, específicamente, a la lucha contra el cáncer. En Marruecos pueden encontrarse mujeres conservadoras que siguen sus tradiciones y creencias religiosas, también mujeres modernas que buscan mayores avances en derechos y libertades y mujeres que desempeñan cargos notables en la política, la economía y la cultura.

El Reino de Marruecos es una Monarquía constitucional y un Estado soberano que dejó atrás ese siglo XX cargado de complejidad y adversidad –antes y después de su independencia- y recibió el siglo XXI con un nuevo Rey que ha posibilitado un proceso de transición democrática, reformas estructurales y transformaciones notables. El Rey trabaja para posicionar a su país en el escenario internacional. Marruecos es un socio clave para Europa en la lucha contra el terrorismo y el fundamentalismo religioso pero también está comprometido con la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible. Es el único país no europeo que destaca (7°) en el Índice Mundial de Resultados contra el Cambio Climático. De hecho, la ciudad de Marrakech acogió el año pasado la celebración de la COP22. Durante la cita a la vigésimo segunda cumbre global para tratar el cambio climático diferentes medios del mundo comenzaron a preguntarse: ¿En qué momento se convirtió Marruecos en líder de la lucha contra el cambio climático? Marruecos busca la eficiencia energética y abrió las puertas a la inversión privada relacionada con energías no contaminantes. Ahora tiene la planta eólica más grande de África y trabaja en la construcción de la planta solar más grande del mundo.

«El documento de Pablo Emilio es una invitación a comprender y a estudiar los diferentes momentos ocurridos en la historia de Marruecos hasta llegar al país de hoy. Durante la lectura del relato no debe olvidarse la multiplicidad de pertenencias identitarias del autor (colombiano, conservador, católico y, en ese momento, al servicio de España). Pablo Emilio se sorprendería con el Marruecos de hoy», puntualizó la analista y directora de CPLATAM.

[1] NIETO MARTÍNEZ, Pablo Emilio. En Marruecos (1912). Chile: Centro Mohammed VI para el Diálogo de las civilizaciones, 2016. 216p. ISBN 978-956-8888-61-9.

CPLATAM -Análisis Político en América Latina- 

2017

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