Legislativas en Colombia, votos, resultados y problemas

Publicado en: Análisis, Colombia, Destacados | 0

Con más del 98% de las mesas escrutadas a lo largo y ancho del territorio nacional, está clara la composición del nuevo Congreso para el periodo 2014-2018. Sí se tiene en cuenta que hay 32.835.856 sufragantes y el total de votantes fue de 43%, la abstención estuvo alrededor del 56%, las razones para que sea tan alta combinan: falta de garantías, escepticismo, desconfianza, agotamiento, descrédito y/o indiferencia por parte de la ciudadanía. Sin embargo, la abstención no es el único, ni el más grave de los problemas. Históricamente, ha ocurrido que los votos se negocian, en algunos casos se pagan con dinero, en otros, con cargos burocráticos o bien a través del hostigamiento y la imposición del miedo por parte de actores ilegales.

A lo anterior, hay que sumarle los inconvenientes propios del día de los comicios, la intervención en política por parte de funcionarios públicos que está prohibida, la publicidad política ilegal, las irregularidades y el incumplimiento del proceso electoral en algunos centros de votación, así como los problemas que se dan con algunos de los jurados de votación designados. Como si no fuera suficiente, en esta oportunidad se registró que de los candidatos con cuestionamientos o herederos de la parapolítica, que suponen dudas en la legitimidad y legalidad del proceso, 33 obtuvieron curules en el Senado y 36 en la Cámara de Representantes. El panorama, entonces, no resulta muy favorable.

Pasando a los resultados, para el Senado votaron apenas 14.310.367 electores, esta cifra es equivalente al 43,58%. Hubo un 5,88% de votos no marcados, un 5,21% de votos en blanco y un 10,38% de votos nulos. Los votos válidos alcanzaron 81,56% y de ese porcentaje, el Partido de La U logró 21 senadores, Cambio Radical 9, el Partido Liberal 17, estos son los partidos que representan a la Unidad Nacional, es decir, al oficialismo, de centro-derecha. El Centro Democrático obtuvo 19 curules, consolidándose como la segunda fuerza política del país y que hará oposición desde la derecha en versión más extrema, a la que eventualmente se podrá sumar una fracción del Partido Conservador que obtuvo también 19 senadores y que se desligó de la Unidad Nacional a la que acompañó en estos cuatro años. La Alianza Verde, centro-izquierda logró 5 curules, el Polo Democrático Alternativo también obtuvo 5 curules, es el partido político de izquierda a la orilla más extrema, Opción Ciudadana que también obtuvo 5 lugares en el Senado, este movimiento antes conocido como PIN, es un partido reciclado y cuestionado por parapolítica; y, finalmente los dos escaños de circunscripción indígena (uno por el Movimiento Alternativo Indígena y Social MAIS y otro por el Partido Alianza Social Independiente), para un total de 102 escaños en el Senado de la República.

La Cámara, que reúne a 166 representantes, quedó compuesta de la siguiente manera: 39 escaños Liberales, 37 de La U, 16 de Cambio Radical, 27 del Partido Conservador, 12 de Centro Democrático, 6 del Partido Verde, 6 de Opción Ciudadana (PIN), 3 del Polo Democrático Alternativo y 3 de Mira (movimiento político de corte cristiano-carismático). Los resultados para la Cámara de Representantes presentaron un porcentaje de votos no marcados de 3,42%, nulos de 12,23%, en blanco de 5,76% y votos válidos de 81,87%, para un total de 14.309.641 de votantes, esto es, 43,57% de electores. Al finalizar el día se percibían las expectativas frustradas y la resaca emocional que llegó con el efecto posterior a la descarga de adrenalina, evidenciable en las caras largas de los dirigentes y también de los militantes. Los líderes de las diferentes fuerzas falsearon sonrisas, vistieron de triunfo los resultados obtenidos, aun cuando no fueron los esperados.

Por Clara RIVEROS, para SudAméricaHoy (SAH)

Martes 11 de marzo de 2014

Dejar un comentario