La OEA de mal en peor

El nuevo Secretario General de la Organización de los Estados Americanos, Luis Almagro, confirmó los temores de que su gestión sea la última de la organización ahora inoperante, no sólo por obra de sus detractores que propician su extinción, sino por la indolencia de una mayoría de miembros, temerosos de exigir que recupere  seriedad y eficiencia.

Luis Almagro recibió de José Miguel Insulza una OEA con dificultades. Guillermo A. Cochez, ex Embajador de Panamá ante OEA, le advirtió: “Lo que usted (Almagro) recibirá a finales del próximo mayo (de 2015) es diferente a lo que recibió José Miguel Insulza 10 años atrás. Existe un gran desánimo entre sus funcionarios, no hay esperanza de que la OEA tenga futuro y su imagen a todo nivel está deteriorada. Durante la década que termina ha reinado el favoritismo y han alejado mucha gente valiosa; ha habido mucha mediocridad”. El propio Almagro, reclamó por la pérdida de confianza en la OEA: “Juntos podemos darle a la OEA una credibilidad que hoy todos reclaman” (Telesur, 18.03.2015).

Pero el Secretario General Almagro viene cometiendo notorios errores; el último, una desafortunada declaración en torno al problema migratorio entre la República Dominicana y Haití: “Es una isla (La Española) y, generalmente, cuando es una isla no hay dos países, hay uno solo aunque sea grande como Australia”. Almagro se aventura en una afirmación contraria a la realidad. Esto, por supuesto, fue objetado tajantemente por el canciller dominicano, Andrés Navarro, quien expresó que la posición del Secretario General “imposibilita todo tipo de diálogo constructivo” con la OEA y en un comunicado de la cancillería dominicana, se reafirma: “…con las declaraciones de Luis Almagro, no hay posibilidad de que la OEA cumpla el rol que debió desarrollar en esta situación”.

Por su parte, el ex presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle calificó de “barbaridad” y “metida de pata” la declaración de su compatriota (El País, Montevideo, 24.07.2015). Y, en Correo de los Viernes, Adolfo Castells Mendívil expresa: “el Secretario General se dio prisa en contestar, afirmando: ‘Me ha llamado la atención la interpretación que se le dio a mis palabras, más cercana a la tergiversación y a la distorsión…’ ”. Pero, no hubo tergiversación; su afirmación fue en un programa televisivo y  Almagro no puede reclamar por su equivocación en un dato sobre los países insulares. Parece más bien que responde a la consigna de deteriorar la OEA, a la que tanto atacaron los caudillos de los países del ALBA.

Marcelo Ostria Trigo
El Deber (Bolivia), julio 29, 2015

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