¿Cambia América Latina?

En América Latina habrá cambios políticos. La presión ciudadana está logrando giros hasta hace poco impensados. La larga permanencia en el gobierno de caudillos y partidos políticos parece que está llegando a su fin. A primera vista parecería que los cambios son de esperar; es decir que no deben llamar la atención, pues se trataría del juego democrático. Pero la percepción es otra, cuando la protesta nace contra la tozudez en retener eternamente el poder.

En Venezuela hay un gobierno autoritario e ineficiente que, ya perdido el apoyo ciudadano, procura mantenerse en el poder usando la prepotencia y avasallando los derechos humanos. Pero el deterioro generalizado de las instituciones, la ausencia del Estado de Derecho, la inseguridad, la carencia de alimentos, entre otros, muestran la agonía de un experimento fallido: el del socialismo del siglo XXI.

El neopopulismo también pierde terreno en Ecuador. El presidente Rafael Correa enfrenta protestas por sus políticas de corte socialista y estilo de gobierno. Sus opositores, no vacilan en acusarle de autoritario, y las recientes marchas mostraron el repudio a un gobierno que pretende prorrogarse. El diario El Comercio de Quito, sobre las protestas, dice: “Sonido de silbatos, cánticos y el “Fuera Correa, fuera” como proclama común expresada con la voz y en carteles matizaron el ambiente en la marcha de la Conaie, sindicatos, médicos y ciudadanos contra el Régimen de Rafael Correa, la tarde de este jueves 13 de agosto en el Centro Histórico de Quito”.

En Brasil, la declinación económica y el continuo destape de la corrupción, nuevamente ha colmado la paciencia de los ciudadanos. Se reeditaron las protestas de hace unos meses y “cientos de miles de personas tomaron las calles (…) y exigieron la destitución de la presidenta Dilma Rousseff, cada vez más acorralada por la corrupción en Petrobras y una economía casi en recesión” (Reuters /Infolatam, 16.08.2015).

No es tranquila la situación en Chile. La presidente Michelle Bachelet ha perdido el favor ciudadano. Tampoco el partido del presidente peruano, Ollanta Humala, tendría perspectivas de permanecer en el poder. Y en la Argentina hay una apretada pugna electoral entre el kirchnerismo y la oposición. Cuba, cualquiera sea el ritmo del acercamiento con Estados Unidos, ya no será la misma de ayer. Esto mismo podría suceder, si se concreta el propósito del gobierno de Bolivia de normalizar las relaciones con el país del Norte. El cambio, por todo esto, luce como inevitable.

Marcelo Ostria Trigo
El Deber, (Bolivia). Agosto 19, 2015

Dejar un comentario