América Latina y la crisis griega

Desde la llegada de Alexis Tsipras al gobierno griego buena parte de los mandatarios latinoamericanos mostraron claramente su solidaridad con el líder de Syriza. Durante la Cumbre UE CELAC celebrada en junio pasado en Bruselas, Tsipras pudo dialogar amablemente con Dilma Rousseff y Rafael Correa, entre otros. Tales muestras de afecto se volvieron rotundas señales de respaldo con ocasión del referéndum griego del 5 de julio último. En esa oportunidad también se quiso poner de manifiesto el mayor componente democrático de Grecia, junto a las ideas de soberanía, dignidad y justicia, frente al resto de la Unión.

En numerosas ocasiones la sintonía mostrada tenía más que ver con la lectura de la crisis griega en clave latinoamericana que con una comprensión cabal del funcionamiento de las instituciones europeas o de la propia Grecia. La solidaridad era, por encima de cualquier otra cosa, autorreferencial. Por eso, Cristina Fernández aludió a la crisis de 2001, al corralito, al neoliberalismo y a los “fondos buitres”, mientras otros presidentes como Rafael Correa o Evo Morales hablaban del Fondo Monetario Internacional (FMI) o del imperialismo.

En fechas previas al referéndum Correa aconsejó públicamente a Tsipras: “La primera recomendación es no pararles las más mínimas bolas [ignorar] al FMI ni a ninguna de esas burocracias internacionales”. El presidentes ecuatoriano agregó que América Latina conoce de memoria todas esas recetas “que nos hundieron en más crisis, porque detrás de esto no está la gente, sino el gran capital”. Morales, por su parte, habló del “imperialismo europeo” para recordar que el triunfo del no era el “inicio de la liberación del pueblo europeo”.

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Durante la Cumbre UE CELAC celebrada en junio pasado en Bruselas, Tsipras pudo dialogar amablemente con Dilma Rousseff y Rafael Correa, entre otros.

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El día del referéndum, pese a haberse celebrado ese mismo día cinco elecciones en Argentina, la presidente Fernández se limitó a twitear mensajes de felicitación Tsipras, con numerosas alusiones sólo comprensibles localmente. Tras mostrar toda la solidaridad del pueblo y el gobierno argentinos con el “valiente Pueblo griego y su Gobierno”, se refirió a la “rotunda victoria de la Democracia y la Dignidad. El pueblo griego le ha dicho NO a las imposibles y humillantes condiciones que se le pretenden imponer para la reestructuración de su deuda externa”.

Los argentinos, en función de su experiencia, saben de que se trata. Por esoFernández espera que “Europa y sus líderes comprendan el mensaje de las urnas” y recordó la intervención de Néstor Kirchner, en 2003, ante la Asamblea General de la ONU, cuando dijo que “los muertos no pagan sus deudas”. Su desconocimiento de la realidad greco-europea fue evidente en una intervención previa cuando señaló que Grecia es un “dispositivo estratégico en el sistema de seguridad global” por su posición geográfica en el Mediterráneo.

Según su interpretación, la UE y la OTAN obligan a Grecia a un excesivo gasto en defensa. Así afirmó que el gobierno de Atenas destina el 2,6% del PIB en gastos de defensa a la OTAN, una cifra mayor a la del Reino Unido (2,1%). “Obviamente sus proveedores (en materia de armamento) no son griegos; provienen de Francia, Alemania y los Estados Unidos”. Pese a las afirmaciones de Fernández, la principal resistencia a bajar el presupuesto de defensa proviene del propio gobierno griego, sumamente renuente a aceptar las presiones del Eurogrupo para acometer recortes en la materia. No es casual que al frente del ministerio de Defensa Tsipras haya colocado a su aliado Panos Kamenos, del partido derechista “Griegos Independientes”.

Grecia no destina el 2,6% del PIB a la OTAN como sostiene Fernández. Su condición de socio de la Alianza le impone ciertos compromisos, pero no precisamente ése. Si bien antes de la crisis, en 2009, el presupuesto griego de Defensa era del 3,23% del PIB, en 2014 fue del 2,24%, (y no 2,6), lo que supuso el 4,54% del gasto público. Por su parte, Reino Unido tuvo en 2014 un gasto del 2,4%, mayor que el de Grecia.

El desconocimiento de la realidad europea no termina aquí. Otros destacados líderes regionales compiten entre si. Destacan Nicolás Maduro y Fidel Castro, aunque la carta enviada por Raúl Castro a Tsipras se mantuvo dentro de lo protocolario. Por el contrario, su hermano Fidel presentó a una Grecia heroica que luchando contra “agresiones externas defiende su identidad y su cultura”. Pareciera que Grecia no forma parte de la UE ni de la zona euro, ni que al adoptar la moneda común no cedió parte alguna de su soberanía para integrarse al proyecto monetario europeo. También aludió a la Alemania de Hitler y a la Italia de Mussolini, como si sus actuales gobiernos, especialmente el de Angela Merkel, fueran igual que los anteriores. También recordó la “capacidad combativa” de las tropas rusas, aunque ni ellas, ni China, “su poderoso aliado”, fueran a acudir prestas en defensa de Grecia.

Maduro, en su saludo a nombre del pueblo venezolano y del ALBA también hizo alusiones bélicas, ya que los griegos fueron “sometidos” a una “guerra intensa, brutal, bárbara”, que “solo los venezolanos conocen”. En su transcurso “les cerraron los supermercados, las gasolineras, cualquier parecido con nuestra realidad no es coincidencia, guerra económica, cerraron los bancos y sigue la guerra”. Maduro olvida que las restricciones para sacar dinero y el cierre de los bancos fue impuesto por el gobierno griego y no por ningún enemigo agazapado.

Al mismo tiempo hubo presidentes latinoamericanos que o bien se mostraron más moderados o señalaron su respeto por las reglas y las instituciones europeas. Éste es el caso de Dilma Rousseff que señaló que Grecia debe resolver sus problemas en “el marco de la UE “. El caso griego ejemplifica de manera clara la forma de muchos países de América Latina de insertarse en el mundo globalizado. Los vínculos que establecen tienen que ver más con la propia experiencia o con reacciones viscerales que con un estudio minucioso de las consecuencias de sus actos.

Por CARLOS MALAMUD

Infolatam, Madrid, 12 julio 2015

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